lunes, 19 de enero de 2009

Como la vida...

Es como si al final del día te cansaras tanto, que te quedas con esa cara... esa cara de tonta, de no poder mover ni un hueso, ni un ápice de tu cuerpo. Te duele hasta el alma, y dices adiós al mundo hasta el día siguiente, que esperas que no sea duro, que no te cueste, pero aún no he recibido esa llamada, esa llamada que hará que te sube la adrenalina y puedas mover los párpados, y pestañear, ¡pestañear tanto! que lo único que consigues es llorar, pero lloras de felicidad, y te gusta, porque hacía tanto que no tenías nada por lo que ser tan feliz... que este momento se vuelve único e inigualable.

Sin darte cuenta, te despiertas, y te desperezas y te mueves, y te calientas y bostezas y te olvidas otra vez de la verdadera felicidad.

1 comentario:

  1. hola martuchis, le estas sacando porbecho al blog, que gusto me da, hoy tuve un dia de esos en los que ya no podia ni un paso mas, soy estudiante de nuevo =( me he inscrito a una materia y yo que queria olvifdarme de clases ya por un buen tiempo.

    claro que tenes ojitos de cielo.

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