Querido enemigo: a ti te escribo esta misiva. Tú, que has hecho todo lo posible por dejarme mal. Tú, que siempre haces que me enoje acerca de cualquier cosa. Tú, que me quieres odiar por tener lo que tengo y no te das cuenta de lo que tienes. Tú, que tu dinero vale más que nuestra amistad. Tú, que dices que me quieres y me apuñalas por la espalda. Tú, siempre tú. En cuanto te desvaneces apareces otra vez, con otro cuerpo y otra personalidad. Pero siempre acabas siendo tú y siempre me haces daño de un modo u otro. Lo único que todos teneis en común, es que antes de ser enemigos, fuisteis lo primero de mi vida.
Nunca serás mi enemigo, has hecho que confíe más en mí como nadie jamás lo hará. Aunque no seas mi enemigo, nunca volverás a ser amigo. nunca más. Y al final, toda acción provoca unaN reacción y es como el agua del estanque, cada vez que la cagas, desapareces más en mi vida.
Nunca serás mi enemigo, has hecho que confíe más en mí como nadie jamás lo hará. Aunque no seas mi enemigo, nunca volverás a ser amigo. nunca más. Y al final, toda acción provoca unaN reacción y es como el agua del estanque, cada vez que la cagas, desapareces más en mi vida.
Adiós amigo.
